A modo de ejemplo, nadie diría hoy que el Colegio Trajano se ubica justo donde hace décadas estaba un Palacete con una de las colecciones arqueológicas más importantes de la ciudad, propiedad de los condes de Roca. Igual que un templete barroco en el puente romano, desaparecido tras una crecida del río Guadiana. Efímeros detalles que se reflejan en una muestra sustentada en imágenes, pero también en textos expresamente referidos a ellas. Textos que parten desde el sigolo IV D.C. hasta llegar a autores clásicos del siglo XX, como Unamuno.
También aportan hondura los testimonios literarios de cinco viajeros e historiadores prendados de Mérida, como es el caso de Tomás Rabanal Prieto, incansable dinamizador cultural en la ciudad.
Como colofón, un breve vídeo acerca el destello del esplendor de una época pasada.