Falsas diarreas e indisposiciones que aprovechan para intentar sacar indemnizaciones de una situación que no se ha producido. La reclamaciones se presentan al llegar a su país y para tramitarlas solo hace falta el ticket de compra de un medicamento antidiarreico. Aunque se trata de una estafa en toda regla a los empresarios les sale más barato llegar a un acuerdo que litigar en el Reino Unido.