Miles de veces se han fotografiado y filmado desde Tierra y en algunas ocasiones desde el vuelo de un avión. Pero nadie ha sido capaz de saber que pasa dentro de ellas. Este equipo ideó la forma de hacerlo. Enviar un globo atmosférico con tres cámaras, lanzándolo a 30 kms de altura. Monotorizado y con un GPS, todo estaba previsto para su posterior aterrizaje. Pero la naturaleza salvaje de Finlandia les jugó una mala pasada. Ahora ya preparan una segunda expedición para el próximo año.