Naïr ha señalado que si Europa quiere superar la actual encrucijada que plantea la oleada xenófoba que respalda el populismo de "extrema derecha" y el paro estructural que deja a 22 millones de europeos sin rumbo, hay que tomar medidas a corto, medio y largo plazo.
Entre ellas, retornar al visado humanitario europeo que posibilita la libre circulación por el viejo continente, acudir a políticas económicas progresistas que reconquisten el bienestar social y una redefinición del papel que Europa quiere jugar frente al potente capitalismo asiático. En este sentido, ha recalcado que "hay que fortalecer el proyecto político europeo. Y no solamente hacer de la defensa del euro, necesario, nuestro proyecto de vida".
Y ha lanzado una última advertencia. "La globalización refuerza las identidades nacionales. El ejemplo es el triunfo de Trump en EE.UU. Y al final, pierden los más débiles", ha zanjado.