Son especialidades cuyas bolsas de trabajo se encuentran agotadas y que se quería sacar en la convocatoria de oposiciones este curso, pero que se han paralizado en todo el Estado por directices del gobierno central. Los sindicatos representativos en el sector de la enseñanza estudiarán la propuesta que hoy les ha planteado la consejera de educación y la próxima semana deberán cerrar un acuerdo sobre si los aspirantes se deben someter a alguna prueba práctica. Todos desean que el proceso sea rápido para que los seleccionados puedan incorporarse a las clases al inicio del curso escolar en septiembre próximo.