Los problemas de estos dos mellizos de Badajoz comenzaron en primer curso de Infantil, cuando, a sus tres años, fueron escolarizados en grupos distintos en el colegio público Arias Montano de la capital pacense, después de haber estado juntos en la guardería sin ningún problema.
Esto supuso problemas de evolución y ansiedad a uno de los niños, según el abogado de los padres, Segundo Berjano. Los progenitores solicitaron la reagrupación de los mellizos y el centro lo denegó, pese a presentar informes psicológicos que así lo aconsejaban, por lo que los padres recurrieron a los tribunales, que impusieron reunirlos como medida cautelar y ahora lo respalda una sentencia firme.
La Junta de Extremadura acata la sentencia y subraya que el centro educativo no ha cometido ninguna ilegalidad, al tiempo que recuerda que los colegios tienen autonomía pedagógica y que hay posiciones enfrentadas respecto a la escolarización conjunta o por separado de gemelos y mellizos.