El Ministerio Fiscal pide 42 años de cárcel para David Batista. Dos de ellos por amenazas de muerte, porque durante un mes envió a Laura mensajes de móvil cada vez más violentos.
Según el escrito de la fiscalía, el acusado salió de su casa y compró una garrafa de nueve litros de gasolina y se dirigió a la tienda donde trabajaba su ex novia. Allí la acorraló por sorpresa.
Una testigo impidió que rociara todo el combustible sobre la víctima antes de prenderle fuego con un mechero. Pero fue lo suficiente para afectar al 95% de su cuerpo. Un caso que ha conmocionado a toda Canarias.