El decreto que aprobó la Junta de Extremadura en junio del año pasado establece la asignatura de religión como optativa en la ESO y reduce su impartición a una hora semanal. También una hora para primero de Bachillerato y la suprime en segundo. La asociación de padres Apadex recurrió al Tribunal Superior de Justicia extremeño, al considerar que ese reparto de horas lectivas no se ajusta a la ley. Ahora, los jueces le dan la razón.
El Gobierno extremeño, a través de su portavoz, Isabel Gil Rosiña, dice acatar la sentencia, pero recurrirá ante el Tribunal Supremo. Según Gil Rosiña, el Ejecutivo considera que su decreto cumple la ley y el acuerdo Iglesia-Estado, además de permitir a los padres elegir libremente entre las asignaturas de religión y ética.