Casado y con dos hijos, instalador de gas y uno de los mayores agresores sexuales en serie de la historia de España. Acusado de más un centenar de violaciones cometidas en Madrid hasta 1996, cuando le detuvieron. Fue condenado a 514 años de cárcel y tras pasar 20 en prisión, ahora queda en libertad.
Se ha trasladado a Valencia de Alcántara, donde vive su madre. En el pueblo cacereño, los vecinos tienen sentimientos encontrados. Unos creen que tiene derecho a rehacer su vida. Otros temen que pueda volver a las andadas.