Francisco ha despertado hoy feliz, consciente de que es alguien especial. Ha alcanzado los 112 años de edad, lo que le convierte tras un japonés y un israelí, en uno de los humanos vivos más longevos.
Sin fumar, una vida tranquila y sin excesos, además de leche con madalenas por la mañana, son las claves de su dilatada vida. Al reconocimiento de sus vecinos se ha unido el de las Fuerzas Armadas, ya que sirvió en la Guerra del Rif y es el veterano más anciano del ejército español.
Con 9 nietos y 15 biznietos, está dispuesto a seguir arrancando hojas del calendario. Ya nos ha citado para su 113º cumpleaños.