El pacto de Estado para eliminar las reválidas de la actual Reforma Educativa comenzará a labrarse en una subcomisión en el Congreso. El Gobierno central debe aprobar un Decreto Ley con estas modificaciones, de las que Extremadura está satisfecha, pues ve así más cerca la derogación de la Lomce.
Entre esos cambios, también está la prueba final de bachillerato, que será muy similar a la Selectividad y en la que los alumnos se examinarán de cuatro asignaturas troncales, y dos optativas para subir nota.
Los sindicatos de Educación y la Plataforma extremeña en Defensa de la Educación Pública de Calidad también aprueban el acuerdo y piden celeridad para despejar incógnitas que, a su juicio, todavía sobrevuelan para que la solución sea común en todas las regiones.