800 ovejas merinas negras han recorrido el ramal de la Cañada Real Segoviana, en esta V de la Ruta de la Trasterminancia, en busca de pastos para garantizar su alimentación en invierno. Un recorrido, entre Tamurejo y Siruela, de 10 kilómetro, porque este tipo de trayectos nunca superan los 100.
Siruela es capital de invierno de la trashumancia desde 1500, por designación del Consejo de la Mesta. Una tradición que se ha convertido en atractivo turística, en una comarca, la Siberia extremeña, que lucha para convertirse en Reserva de Biosfera por la UNESCO.