La leyenda cuenta que el dragón que cuidaba del Jardín de Las Hespérides, derramó su sangre al morir y de ella nacieron los Dragos. Esta exposición recorre la visión de 26 artistas que han plasmado en su fotografías o en sus lienzos, su visisón sobre estos árboles, siempre longevos y de gran embergadura. Una muestra que sirve para reclamar también más atención sobre la conservación de muchos ejemplares que en las islas están a punto de desaparecer.