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La 'Intifada de los cuchillos'

Los expertos auguran más violencia tras un año de ataques palestinos fruto de la desesperación

  • Declaraciones de Jesús Núñez Villaverde (IECAH) y Pere Vilanova (CIDOB)

  • Núñez: "No hay tal Intifada (...) falta organización"

  • Vilanova: "Puede haber contagio de la ideología del sacrificio, el yihadismo individual"

  • Especial: Un año de la 'Intifada de los cuchillos'

MIGUEL CHARTE
9 min.

La ola de violencia que, en el plazo de un año, se ha cobrado la vida de más de 200 palestinos y 36 judíos israelíes no puede calificarse de "Intifada": carece de la dimensión y la organización que tuvieron los dos levantamientos que dieron en llamarse Intifadas (1987- 1993 y 2001-2005).

Es la primera conclusión en la que coinciden los expertos consultados por RTVE.es: Jesús Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH); y Pere Vilanova, investigador asociado del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB).

Los analistas señalan también que esta oleada no tendrá repercusión en un conflicto enquistado en el que Israel impone sus condiciones con el silencio de la comunidad internacional.

¿Cuáles son las causas de la "Intifada de los cuchillos"?

Jesús Núñez: Creo que el nombre es impropio porque no hay tal Intifada aunque entiendo la necesidad de crear atención mediática con algunos titulares.

Las causas creo que responden a diferentes factores, algunos internos. Recordemos que la situación dentro de los territorios ocupados palestinos sigue siendo dramática a día de hoy. Tanto en términos humanitarios, en la medida en que hay incluso hambre, como también falta de bienestar y de seguridad para la población palestina que vive en las zonas ocupadas.

La situación dentro de los territorios ocupados palestinos sigue siendo dramática

Por otra parte, la situación política dentro del propio territorio palestino, con esa fragmentación entre Gaza y Cisjordania supone una frustración de la propia población con sus dirigentes, que no pueden cambiar en elecciones. Todo esto determina una situación de desesperación y frustración que en ocasiones tiene estas manifestaciones violentas.

Por otro lado, hay que recordar que Israel mantiene su política de asedio sobre la franja de Gaza y una política de hechos consumados que continúa creando asentamientos y violando el derecho internacional y el derecho internacional humanitario, y que todo eso contribuye a cerrar la posibilidad de una solución política a un conflicto que dura ya décadas. Todo eso en su conjunto creo que está en el fondo, añadiéndole la pasividad de la comunidad internacional sobre todo lo que allí ocurre.

Pere Vilanova: No es comparable a una Intifada, yo no uso ese término. Las causas son las subyacentes de siempre: es una situación que lleva a una serie de individuos, pero muchos menos que cuando hubo dos intifadas, a ataques individuales más o menos desesperados porque saben que acabarán con su muerte.

Puede haber una parte de contagio de esta ideología del sacrificio, este yihadismo de tipo individual

Es verdad que puede haber una parte de contagio de esta ideología del sacrificio, este yihadismo de tipo individual, que no es nuevo, ya ha habido muchos episodios de esto, pero ahora tiene mucha visibilidad e impacto mediático. La gente tiene miedo de ir a comprar el pan y que le claven un cuchillo, mientras la gente sabe, los israelíes por ejemplo, que si no van a Gaza como soldados no les va a pasar nada.

Policías israelíes se enfrentan con jóvenes palestinos frente a la mezquita de Al Qasa, en Jerusalén, el 28 de septiembre.  /tcx/mcp
Las fuerzas de seguridad y de emergencia israelíes junto a una víctima mortal del atentado con cuchillo perpetrado en la Ciudad Vieja de Jerusalen el 3 de octubre de 2015.. Jerusalén y Hebrón han sido dos escenarios frecuentes de ataques de palestinos contra israelíes. /AHMAD GHARABLI
El 1 de octubre, un matrimonio de colonos judíos fueron asesinados, en su coche y delante de sus hijos, cerca de la aldea de Beit Furik, al este de Nablús (Cisjordania). El atentado dio comienzo a una ola de violencia bautizada como la "Intifada de los cuchillos". /ADL
Un policía israelí acuchillado yace en el suelo atentadido por sus compañeros en la Ciudad Vieja de Jerusalén, el 10 de octubre. Jerusalén ha sido uno de los focos principales, junto con Hebrón, de esta oleada de ataques. /AFP - GALI TIBBON
Fuerzas de seguridad israelíes inspeccionan el lugar de un atropello deliberado en Jerusalén, el 13 de octubre de 2015. Los atropellos han sido otro de los métodos de ataque usados en esta "intifada". /Gil Cohen Magen/FC
Policías y soldados israelíes inspeccionan el cuerpo sin vida del palestino de 22 años Raeed Jaradat, abatido en un control militar cerca de Hebrón en un supuesto intento de apuñalamiento, el 26 de octubre de 2015. Hebrón se ha convertido en otro importante foco en esta ola de violencia. En la ciudad se encuentra la Tumba de los Patriarcas, o Mezquita de Abraham, importante centro religioso, y la colonia judía de Kiryat Arba. /EFE
El 16 de octubre, durante el "Viernes de la Ira" en Cisjordania y Gaza, un palestino fue abatido tras acuchillar a un soldado en Hebrón. El agresor vestía un chaleco de prensa. /Hazem Bader / AFP
Una chica palestina pinta un mural en Rafah (franja de Gaza). Israel acusa a los dirigentes palestinos y a las redes sociales de incitar a la violencia. /Reuters/Ibrahim Abu Mustafa
Funeral por el bebé palestino de 18 meses Ali Dawabsheh, muerto en un incendio provocado por extremistas judíos en Duma, Cisjordania, el 31 de julio de 2015. La muerte de Ali y de sus padres añadió leña al fuego que provocó el inicio de la "Intifada de los cuchillos". /REUTERS/Abed Omar Qusini
Agentes de policía israelíes investigan el lugar del tiroteo en Tel Aviv el día de Año Nuevo. /EFE/TOMER APPELBAUM
Los servicios de emergencia retiran el cadáver de un israelí apuñalado por un palestino en una gasolinera de Cisjordania, el 23 de noviembre de 2015. Las colonias judías ilegales y los cruces de carreteras de Cisjordania han sido otros lugares elegidos para los ataques indiscriminados contra israelíes. /AFP
Imagen del autobús calcinado en el atentado con bomba del 18 de abril. El autor del atentado, supuesto miembro de Hamás, fue la única víctima y este ha sido el único atentado en el que se ha usado un artefacto explosivo. /AFP
Un grupo de palestinos observan el coche tiroteado de uno de los supuestos atacantes palestinos abatido por soldados israelíes en Qalandia, Cisjordania, el 16 de diciembre de 2015. Israel considera que sus soldados actúan en legítima defensa mientras la Autoridad Palestina denuncia "ejecuciones extrajudiciales". /AFP
Una mujer palestina pasa junto a uno de los muros de cemento erigidos por la Policía israelí en el barrio de Yabal Mukaber, en Jerusalén Este. En el muro, en hebreo, se puede leer: "Barrera policial de separación temporal". Las autoridades israelíes decidieron cerrar los barrios palestinos deJerusalén pero finalmente desistieron para no contribuir a crear la impresión de una ciudad dividida. /AFP
El 9 de junio, cuatro israelíes, dos hombres y dos mujeres, murieron tiroteados en un bar de Tel Aviv. Las autoridades acusaron a dos palestinos de Hebrón. /AFP
La llamada "Intifada de los cuchillos" se ha saldado con más de 200 muertos entre los palestinos y 36 entre los israelíes. /Reuters

¿Qué características tiene esta ola de violencia?

Pere Vilanova: No es una Intifada porque recuerdo muy bien las dos que hubo: la del 87-92 en la que murieron más o menos 1.800 palestinos y 140 israelíes; y la segunda de principios del 2001 a 2005, en la que murieron 5.000 palestinos y 1.150 israelíes. Estamos hablando de otra cosa, de ataques individuales, de jóvenes que se sienten o les inducen a sentirse lo suficientemente desesperados para pensar que si cada uno consiguieran matar a un judío israelí cambiarían las cosas sobre el terreno.

No es una Intifada (...) estamos hablando de otra cosa, de ataques individuales

Jesús Núñez: No hay en este caso una organización tras cada uno de esos actos violentos, sino básicamente la manifestación de esa desesperación por parte de individuos que en un momento determinado toman una opción violenta, opción violenta condenable evidentemente y que no va a servir para que los palestinos puedan lograr sus objetivos políticos en ningún caso.

Pero que en la medida en la que no hay una respuesta colectiva del conjunto de la población como hubo en la primera y segunda intifadas, sino que se trata de hechos aislados aunque repitan algunas pautas, creo que lo de 'Intifada”' se le queda grande.

Es una ola de violencia que muestra esa desesperación, esa falta de expectativas por parte de la población palestina y que se alimenta de una estrategia de fuerza por parte de Israel que no abre posibilidad ninguna de solución en una mesa de negociación.

¿Qué consecuencias puede tener escalada?

Pere Vilanova: El conflicto está enquistado desde hace muchas décadas y esta será una de las etapas, en la que Israel ha impuesto claramente sus condiciones tanto internamente, con el muro de separación, con la expansión de asentamientos, etc, y además ha consolidado su situación a nivel internacional. Nadie, ningún país árabe, ni fuera ni dentro de la ONU va a librar ninguna batalla por los palestinos, comparado con la época de los 60, 70 e incluso 90 esto ha cambiado profundamente.

Nadie, ningún país árabe, ni fuera ni dentro de la ONU, va a librar ninguna batalla por los palestinos

Jesús Núñez: Se va a quedar y de momento así lo estamos viendo todo el año pasado, en más o menos frecuentes actos violentos individuales, pero si pensamos en consecuencias en el sentido de que eso lleve a Israel a cambiar su actual política de hechos consumados y de fuerza y asedio y violación del derecho internacional, es obvio que no.

El coste que esto tiene en términos globales para Israel es absolutamente marginal

El coste que esto tiene en términos globales para Israel es absolutamente marginal, incluso sirve en términos mediáticos para transmitir la idea de unos palestinos violentos a los que no se puede tratar de otro modo, desde la perspectiva israelí.

Si lo miramos desde el punto de vista palestino tampoco cabe imaginar que unos dirigentes tan desgastados ya, tan poco representativos como los que ahora ocupan los cargos de la Autoridad Nacional Palestina, vayan a cambiar en el estrecho margen de maniobra que tienen bajo la ocupación, si política diaria, su estrategia diaria. Por lo tanto, lamentablemente lo que cabe imaginar para el futuro es más violencia.

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