Un programa al que se han adherido ya más de 100 enfermeras y enfermeros de los hospitales de las islas. Se trata de cambiar rutinas para favorecer el descanso nocturno de los pacientes. Entre las medidas, apagar las luces, acudir con una literna a asistir al enfermo de madrugada o incluso bajar el tono de voz del personal sanitario durante la noche. Se pide también la colaboración de los pacientes con cuestiones sencillas, como bajar el volúmen del televisor o intentar no pertubar el sueño de los compañeros de habitación. Medidas sencillas que favorecen el descanso. Un buen sueño ayuda al enfermo a recuperarse antes.