Los pacientes volverán a ser los grandes perjudicados de la falta de personal en los hospitales y centros de salud del archipiélago durante el verano, según los sindicatos.
Solo uno de cada diez sanitarios será sustituido en vacaciones y se cerrarán unas 200 camas hospitalarias.
La Asociación para la defensa de la sanidad pública de Canarias y los profesionales critican la decisión de la Consejería y alertan de que muchos servicios se quedarán "bajo mínimos" hasta septiembre.
Una decisión económica, dicen, que acabarán pagando los pacientes porque, según las estadísticas, en verano cambian las patologías pero no disminuye el número de enfermos.