El pleno del Consejo General del Poder Judicial se reúne en pleno, 21 vocales (incluido el presidente) al completo, para votar a favor o en contra de la paralización de la renovación de este órgano, prevista para el próximo septiembre y cuyos trámites comienzan seis meses antes.
La reforma del CGPJ, acordada hace dos semanas en Consejo de Ministros, establecía esta paralización para aplicar el nuevo sistema de elección de vocales que reduce el peso de las asociaciones de jueces.
La reforma establece que solo seis vocales, los que integren la Comisión Permanente, se dedicarán completamente a este ejercicio con retribución y asumirán las competencias de las actualmente quince comisiones.
Un hecho, que según Alberto Ruiz Gallardón, debería servir para “despolitizarlo”. Los demás vocales, solo cobrarán dietas y podrán seguir ejerciendo como jueces o juristas.
Esta reforma no ha caído nada bien en el órgano de Gobierno de los Jueces que la pasada semana emitió un informe contrario a los planes del Ministerio de Justicia. El texto, que contó con 15 votos a favor, cinco en contra y una abstención, hizo público la disconformidad de los vocales que interpretan esta reforma como una "sumisión del poder judicial al poder ejecutivo" que atenta contra su independencia.
No obstante y aunque los vocales voten en contra de esta paralización, este dictamen será preceptivo pero no vinculante para el Ejecutivo.