Es la norma: en el Domingo de Resurrección, el Papa menciona algunos de los puntos más calientes de la tierra. Libia, Oriente medio, Japón y Costa de Marfil han sido explícitamente mencionados en su mensaje.
Que la diplomacia y el diálogo tomen el puesto de las armas en Libia para que llegue la ayuda humanitaria, ha señalado Benedicto XVI.
En el plano teológico Joseph Ratzinger ha destacado que en este tiempo de comunicaciones ultra tecnológicas, la fe se basa en el testimonio de aquellos que vieron el sepulcro vacío y que la resurrección es una hecho real no una especulación de una experiencia mística.
Más de 100.000 fieles se han congregado en la Plaza de San Pedro para vivir uno de los momentos más importantes del año litúrgico.
El Papa ha pedido a los jóvenes que construyan una sociedad donde la pobreza sea derrotada y se respete al hombre.
Posteriormente, el Papa ha felicitado la Pascua en 65 lenguas diferentes.
El Papa se ha marchado ahora a descansar a Castelgandolfo. Dentro de una semana presidirá los actos de beatificación de Juan Pablo II para los que se espera más de un millón de peregrinos en Roma.