Un profesor de una escuela de formación profesional en Ludwigshafen, al suroeste de Alemania, ha muerto tras ser tiroteado por un alumno que ya ha confesado el crimen.
El joven, de 23 años, ha dicho que atacó a su profesor porque le había puesto "malas notas". El estudiante también disparó contra otro profesor de la escuela que no ha sufrido ningún tipo de heridas.
La escuela, en la que estudian 3.200 alumnos y trabajan 130 profesores, ha tenido que ser desalojada.
No es la primera vez que Alemania sufre un caso así. El pasado marzo, un joven atacaba la escuela en la que estudiaba y mataba a 15 compañeros para, finalmente, suicidarse.