El gobierno alemán promueve los "contratos de integración" para los nuevos inmigrados en Alemania, según ha anunciado la encargada de Integración del gobierno, María Bhmer.
"El que quiera vivir y trabajar aquí durante mucho tiempo debe decir sí a nuestro país", ha declarado la responsable conservadora al periódico regional Stuttgarter Nachrichten.
"Esto incluye el control de la lengua alemana y la disposición de participar en sociedad", añadió.
Los contratos de integración deben definir a la vez "lo que los inmigrados pueden esperar como sostén" por parte de los poderes públicos y en cambio, "lo que nosotros esperamos de ellos", según Böhmer.
Entre los valores que se deben respetar los inmigrados se encuentra la libertad de opinión y la igualdad de género.
Ha destacado "déficit importantes" en materia de lenguaje y escolar en "sociedades paralelas" de ciertos barrios de las grandes ciudades alemanas.
Böhmer considera por otro lado que los éxitos de la población de origen inmigrado, que corresponde a 15,1 millones de personas en Alemania, deben destacarse, evocando "los que acaban la escuela, los que estudian, los que crean sociedades y los que son ingenieros, médicos o abogados ".
El año pasado, Alemania, a ejemplo de otros países europeos, ha introducido una prueba de conocimientos para las personas que desean adquirir la nacionalidad alemana.