Se trata de cuadros prestados por la pinacoteca de San Petersburgo que suponen un auténtico recorrido desde el realismo renacentista hasta el Barroco.
Ésta es la primera vez que los lienzos se exhiben fuera de Rusia. En la colección hay lienzos de los sevillanos Diego Velázquez y Bartolomé Esteban Murillo, de los valencianos José de Ribera y Francisco Ribalta, de Francisco de Zurbarán, Antonio de Pereda, Claudio Coello, Alonso Cano o Valdés Leal.
Son obras inéditas en Italia como, por ejemplo, "Los apóstoles sobre la tumba de Cristo" de Ribera. Se dice que el rostro sombrío de los personajes pintados por José de Ribera asustaba a sus patrones. Uno de ellos quemó una serie de sus pinturas, porque su esposa, aterrorizada, había dado a luz un hijo deforme.
Leyendas que se comentan al albur de la muestra. Estremecimientos como el que provoca "San Francisco con la calavera en la mano" de Zurbarán, o la gigantesca "Inmaculada Concepción" de Murillo, que lanza una mirada al amor sacro y otro al profano.
Parte de la historia de la ciudad
El interés de la ciudad de Pavia por este género no es un misterio. En los últimos años, el ayuntamiento ha llevado a cabo una política de exposiciones dedicada a diferentes eventos ligados a la historia del territorio.
Los españoles entraron en la villa en 1525 y ahí se produjo un proceso de ósmosis con la pintura lombarda de la época, sobre todo en lo que se refiere a la representación de la naturaleza muerta.
La cesión ha sido totalmente gratuita. El Ermitage, a cambio, ha pedido que los mismos comisarios realicen un estudio de obras de su propia colección a las que prácticamente no se ha prestado interés hasta ahora. La muestra propone un recorrido por los centros de mayor importancia artística de la época: de Madrid a Toledo, Sevilla y Valencia.
Se puede ver en Pavia, cerca de Milán, hasta el próximo 27 de enero.