Sus líneras están claramente inspiradas en superficies quebradas y cortes que pueden simular tanto escamas como panales de las abejas.
El diseñador, que al final del desfile recorrió la pasarela hasta el final, dota a las faldas de amplios vuelos, capas superpuestas y efectos abullonados a partir de pliegues que forman rombos, figura que utiliza también para los calados de sus vestidos, mientras que en sus sastres masculinos da un papel fundamental a los pitillos combinados con bailarinas.