Los bombardeos tuvieron lugar en la tarde de ayer, y entre las víctimas hay mujeres, niños y ancianos, que vivían en condiciones precarias en el campamento.
Se trata del peor ataque desde el comienzo de la ofensiva del Gobierno de Yemen contra los rebeldes chiíes del norte del país, que comenzó el pasado 11 de agosto.
El ataque iba dirigido contra este campo, levantado con plásticos y materiales desechables, por lo que las fuentes no descartaron que la aviación yemení pensara que se trataba de rebeldes en lugar de desplazados.
La zona se llama Alaadi en Harfsufian y en ella los desplazados se encuentran atrapados entre los bandos enfrentados. Ni el Gobierno de Yemen ni su Ejército se ha pronunciado sobre los hechos.
Los enfrentamientos entre rebeldes chiíes del norte, seguidores del clérigo Abdel Malek al Huti, comenzaron en abril del 2004 tras acusar al gobierno de Saná de ignorar las demandas de la población local.