El camarero del bar Marruma de San Sebastián, Trever Aritz Hill, que se negó a retirar las fotografías de etarras que exhibía en el interior del local, ha pedido en la Audiencia Nacional perdón y ha sostenido que no quiso enaltecer a ETA.
Los agentes de la Ertzaintza visitaron este verano el bar para exigir la retirada de las fotografías, pero sus responsables se negaron a cumplir la orden.
Fuentes jurídicas han señalado que Hill, durante su declaración como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, ha asegurado que, cuando los agentes visitaron el bar, él se encontraba realizando una sustitución y que, por lo tanto, no tenía capacidad para reiterar los carteles y las fotografías etarras.
Aún así, tanto Hill como la otra imputada, Miren Idoia Ibero, antigua administradora del local, aseguraron que los retratos de presos y miembros de ETA ya han sido retirados del bar.
Según han informado fuentes jurídicas, el juez, de momento, mantiene la imputación hasta comprobar que esas fotos ya no se exponen en el bar, para lo que ha decidido mandar a la Etzaintza que acuda al local para asegurarse de que realmente han sido retiradas las fotografías.
Fuentes del Ministerio Público explicaron que, de confirmarse este extremo, la fiscal encargada del caso, Susana Landeras, retirará su petición de clausura del local, si bien las diligencias abiertas contra los responsables del bar continuarán su curso.
Por su parte, Ibero aseguró ante el juez que dejó de ser la administradora del local en el año 2000. Tanto ella como Hill están imputados por los delitos de enaltecimiento del terrorismo, humillación de las víctimas y desobediencia grave.