Madrid esconde en sus entrañas casi dos mil kilómetros de túneles y cloacas. La misma distancia que separa la capital de Berlín. Un submundo que controlan día y noche esta sección se Subsuelo.
En Madrid sólo hay 4 edificios que tienen cámaras subterráneas de seguridad. El resto de galerías y túneles son territorio de esta unidad, a la que no en vano se le conoce como "los topos".