El navío MSC Oriane dejó el puerto de Santos (litoral a 72 km de Sao Paulo) hacia el puerto de Felixstowe con 81 contenedores de basura exportada desde Gran Bretaña a fines de 2008 y en 2009 usando declaración falsa, registrada como plásticos y residuos para reciclaje.
La basura fue descubierta en junio por la Policía Federal (PF) y el IBAMA en el puerto de Santos y en Rio Grande do Sul (sur), donde aún esperan otras 150 toneladas, según el IBAMA. El gobierno exigió entonces su devolución además de emitir duras críticas contra autoridades británicas señalando que Brasil no es "basurero" de los países desarrollados.