"La diplomacia ha llegado prácticamente al borde, al límite, y no ha podido resolver el problema. Los golpistas siguen intransigentes, siguen masacrando al pueblo, siguen reprimiendo las libertades públicas, hay un estado de sitio permanente en el país", ha argumentado Zelaya, que ha atendido a Radio Nacional desde Nicaragua, horas antes de regresar a su país.
"Tenemos el deber de acercarnos, de aproximarnos, de ver a nuestra familia. Es un derecho constitucional, nadie nos puede negar ese derecho y los vamos a ejercitar", ha señalado el presidente constitucional, que ha dicho haber recibido amenazas de muerte de la cúpula militar: "No tengo temor, pero sí que hay un riesgo y he recibido amenazas del general Romeo Vásquez, que me van a asesinar a mi entrada. Él sería el responsable de este asesinato", ha subrayado.
Elevar la presión
Zelaya ha reclamado una mayor presión por parte de la comunidad internacional contra los golpistas, ya que "la mediación que fue propuesta por [la secretaria de Estado de EE.UU.] Hillary Clinton fracasó porque los golpistas no atendieron sus recomendaciones y ahora se burlan de los propios Estados Unidos".
"Creo que se deberían tomar medidas más fuertes por parte de la comunidad internacional, la diplomacia ha llegado a su límite", ha reiterado. "Ellos son chantajistas, han secuestrado un país y lo tienen acompañándole con las armas nada más", ha añadido.
En cualquier caso, Zelaya ha llamado a la resistencia, asegurando que "el pueblo hondureño no va a aceptar ser humillado" e insistiendo en que "no hay que dejarlo solo, la comunidad internacional tiene que estar presente acompañando al pueblo hondureño".
Halcones
Zelaya también ha criticado a ciertos congresistas estadounidenses, de quien ha dicho que respaldan a los golpistas: "Ciertos grupos de halcones, de gente de extrema derecha en Washington, han sacado la cara por ellos. Hay congresistas que tienen una doble moral: hablan de democracia en Estados Unidos y para afuera son unos tiranos y unos dictadores, porque apoyan golpes de Estado".
"No estamos dispuestos a perder el derecho de elegir, el derecho de decidir, y en esto los pueblos del mundo deben acompañarnos, porque ellos también se ponen en precario cuando un grupo de mafias, sea de narcotraficantes, o mafias económicas, buscan a las Fuerzas Armadas para amarrar a un presidente de madrugada y sacarlo a otro país", ha concluido el presidente depuesto hondureño.