Indonesia, el cuarto país más poblado del mundo y primero en número de musulmanes, vota este miércoles a su nuevo presidente tras una década de democracia y estabilidad. El gran favorito es el actual jefe del Estado, el centrista Yudhoyono.
Los primeros colegios en abrir han sido los de Papúa y las Molucas, en el extremo oriental del extenso archipiélago de 17.000 islas.
Los votantes deben elegir si renuevan el mandato del actual presidente, Susilo Bambang Yudhoyono o si prefieren a la ex presidenta Megawati Sukarnoputri o al actual vicepresidente Jusuf Kalla.
El mandatario de 59 años fue el primer presidente elegido directamente. Desde la muerte del dictador Suharto en 1998 las elecciones eran indirectas.
No obstante, ahora la presentación de candidaturas está limitada a los principales grupos del Parlamento. En las últimas elecciones legislativas, celebradas hace tres meses, el ganador fue el partido de Yudhoyono y los islamistas perdieron la posibilidad de concurrir a las presidenciales.
Candidatos conservadores
Yudhoyono, un general retirado con fama de honesto, parte como favorito en los sondeos con alrededor del 51% de los votos, lo que evitaría la celebración de una segunda vuelta.
La nacionalista Megawati parte con un 22% en las encuestas y el conservador Kalla, favorito de las élites, con un 18%.
Estos han denunciado irregularidades generalizadas en el censo después de que el Tribunal Constitucional autorizara el voto de electores sin estar registrados (unos 49 millones según la oposición) si presentan un documento de identidad.
De esta forma podrán votar 176 millones de personas sobre un censo total de 234 millones, de los que el 87% son musulmanes.
Los colegios electorales en Java, Borneo y Sumatra, las áreas más pobladas y en el extremo más occidental, cerrarán a las 13.00 hora local (08.00 en la España peninsular).
Aunque este mismo miércoles se conocerán los sondeos a pie de urna, los resultado oficial se retrasarán hasta los últimos días de julio. La cita electoral de abril fue calificada como la más compleja del mundo (entonces se votaban también alcaldes).
Hacia la paz
Indonesia se convirtió en la tercera democracia del planeta --tras India y Estados Unidos-- con la caída del dictador Suharto en 1998 (tras 32 años en el poder).
La antigua colonia holandesa, que entonces estaba sumida en una grave crisis económica, es ahora una de las grandes potencias emergentes (miembro del G20 y con una robusta economía que ha crecido un 4,4% en el primer trimestre a pesar de la crisis) y Yudhoyono ha completado por primera vez el mandato de cinco años.
"Sin que nadie se dé cuenta, Indonesia se ha convertido en un país casi normal, que incluso parece estable en comparación con sus vecinos como Tailandia, Malasia o Filipinas", señalaba hace poco un diplomático occidental.
La mayor conflictividad se da ahora Papúa, una región rica en recursos naturales en donde han cobrado fuerza las voces a favor de la autodeterminación. En Aceh, otra región con independentistas, está más tranquila desde los acuerdos de paz del 2005.
El terrorismo islamista que golpeó a la turística Bali en el 2002 parece estar contenido.