La pareja solicitó un crédito de diez mil dólares neozelandeses pero en el banco se confundieron y les ingresaron diez millones, de los que los desaparecidos han retirado una buena parte.
Piden ayuda a la Interpol
Según ellos, el dinero estaba destinado a la apertura de una estación de servicio en la estación de Rotorua, en la Isla Norte. La policía cree que han abandonado el país, por lo que han pedido ayuda a Interpol.
El detective David Harvey, de la Policía de Nueva Zelanda, ha afirmado que "se cree que los individuos asociados a esta cuenta han abandonado Nueva Zelanda y la policía está trabajando con Interpol para encontrarlos".
Harvey ha confirmado que "Westpac Bank ha recuperado parte del dinero que ha sido retirado de forma inapropiada".
Craig Dowling, portavoz de Westpac, el banco que ha concedido el crédito, ha confirmado que el banco ha emprendido "vigorosas acciones criminales y civiles para recuperar la suma del dinero robado".