En concreto, el estudio, encargado por el juzgado de instrucción número 3 de Sant Boi de Llobregat (Barcelona), señala que el conjunto estructural fue incapaz de soportar las rachas de viento porque el muro de carga no tenía las condiciones de rigidez necesarias y no estaba entrelazado con el pórtico.
Según ha explicado el abogado de las familias, José Maria Fuster-Fabra, el informe pericial "deja claro que, en el momento de la construcción, el túnel no cumplía la normativa", que obliga a las construcciones a aguantar rachas de más de 130 kilómetros hora.
El letrado ha afirmado que, según el documento, de haberse construido como debía, "probablemente el hundimiento no se habría producido, a pesar de que el viento sopló fuertemente aquel día".
Fuster-Fabra ha explicado que el informe pericial coincide con los que han encargado las familias. Estos datos difieren de los que hizo públicos el Ayuntamiento el pasado viernes, que basándose en tres informes, aseguró que el túnel cumplía la normativa y cayó por efecto del viento.
Tras recibir los informes judiciales, el abogado de las familias ha solicitado nuevas diligencias al juzgado sobre el mantenimiento del túnel y los protocolos en situaciones de riesgo. Cuando finalicen estas diligencias, solicitará la declaración de personas en calidad de imputados.