Varias fábricas y párkings de España ya utilizan robots para labores de vigilancia y seguridad, aunque sus fabricantes aseguran que no tratan de sustituir a las personas.
Según los impulsores de estas máquinas, los robots sólo pretenden facilitar la labor de los vigilantes de seguridad y evitarles riesgos innecesarios.
Los robots realizan rondas programadas diarias y con sus cámaras de vídeo y termosensores captan cualquier movimiento que se produzca a su alrededor.