La rápida aprobación del documento (un día después de que comenzara la Conferencia) se atribuye al temor de muchos países de que el tirante clima y la politización que reina provocase nuevas deserciones de países y el consiguiente fracaso del foro.
Los principales temas del texto
El documento incluye una referencia al Holocausto judío a manos de los nazis y el llamamiento a que no se olvide. Además, los países islámicos cedieron en todas sus exigencias ante los occidentales y la delegación palestina aceptó eliminar un párrafo sobre la reciente ofensiva israelí sobre Gaza.
Boicot a la Conferencia
Nueve países han estado desde el principio en contra de esta Conferencia sobre el Racismo y la Xenofobia de seguimiento de la que tuvo lugar hace ocho años en Sudáfrica, entre ellos Estados Unidos e Israel y cuatro de la Unión Europea (Polonia, Alemania, Holanda e Italia), alegando que el encuentro podía convertirse en un foro antisemita.
A ellos se sumó anoche la República Checa, presidente de turno de la UE, que abandonó el proceso en protesta por el discurso que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, pronunció ayer y en el que calificó a Israel de régimen racista y provocó la indignación de Israel y de los países europeos.