El nuevo primer ministro, Benjamín Netanyahu, hereda una complicada situación en la franja de Gaza. Casi tres meses después de la guerra, que dejó más de 1.300 muertos palestinos frente a sólo trece israelíes, la ayuda internacional para su reconstrucción todavía no ha llegado.
Informe Semanal ha vuelto a la franja para comprobar cómo la población civil continúa al borde de la crisis humanitaria, mientras el frágil alto el fuego entre Israel y los islamistas, puede saltar por los aires en cualquier momento.