La firma de Obama es el último trámite que falta después de que ayer fuera aprobado por el Senado y la Cámara de Representantes.
El plan contempla una inversión de 787.000 millones de dólares para dar un empujón a la economía, sacarla de la recesión y crear o salvar hasta cuatro millones de empleos. Dos tercios del plan se dedican a inversión y gasto público. El tercio restante son recortes e incentivos fiscales.
Obama se felicitó por la aprobación en el Congreso de la ley como un "importante hito en nuestro camino a la recuperación" y se comprometió a avanzar rápidamente para poner el plan en marcha.
"Voy a firmar esta ley en breve, y vamos a empezar a hacer de inmediato las inversiones necesarias para que la gente vuelva al trabajo", Obama dijo en su discurso radial semanal de Chicago.