Este trabajo, publicado en una revista científica internacional de nutrición y metabolismo en el deporte, fue realizado con un grupo de 23 futbolistas de los equipos filiales y del juvenil de la Real Sociedad, algunos de los cuales ya han debutado en Segunda División, y un grupo de control formado por 23 jóvenes universitarios.
Tanto los futbolistas como los estudiantes dijeron desear tener un cuerpo más musculoso, pero mientras los integrantes del grupo de control quieren mantener o bajar su nivel de grasa, los deportistas de elite ansían tener más grasa corporal.
Para los futbolistas, la imagen ideal es la del resto de los chicos de su edad, por lo que se "demuestra" que el cuerpo idóneo para la práctica del deporte no coincide con el cuerpo ideal desde un punto de vista social.
La investigadora de la UPV y autora principal del estudio, Marta Arroyo, ha explicado que el nivel de satisfacción con la imagen corporal fue similar entre futbolistas y estudiantes, aunque la percepción de la imagen propia fue más precisa entre los universitarios que entre los futbolistas.
Los resultados del estudio, por tanto, han contradicho la hipótesis de partida de la investigación, que era que los futbolistas estaban más satisfechos de su imagen que los chicos de su edad con peso similar que no practican deporte.