El grupo presidido por Francisco González destaca que el incremento del beneficio se produjo "a pesar de que las dotaciones para saneamientos crediticios se elevaron el 51,3%, hasta 1.994 millones de euros".
Hasta septiembre de 2007, los ingresos extraordinarios del BBVA sumaron 794 millones, en tanto que un año después sólo supusieron 180 millones.
Los créditos a la clientela crecieron el 10,8%, hasta los 342.670 millones de euros, con una tasa de morosidad del 1,55%, casi el doble que el 0,88% de septiembre de 2007, aunque sigue estando "por debajo de la media de los bancos con los que se compara", y un índice de cobertura del 127%, también muy por debajo del 234% que tenían entonces.
En cuanto a la captación de ahorro, los recursos de clientes en balance habían crecido el 3,9% a cierre de septiembre, hasta 353.145 millones, mientras que otros recursos de clientes, como los fondos de inversión, retrocedieron el 10,5%, con lo que los activos totales se situaron en 528.795 millones, el 7,3% más.
En cuanto a los principales márgenes del negocio, el de intermediación fue una vez más el gran generador de ingresos recurrentes y aumentó el 25,5%, hasta los 8.818 millones.