El banco que preside Emilio Botín indicó que el crecimiento del beneficio habría sido del 16% si no se tiene en cuenta el impacto de las plusvalías extraordinarias obtenidas el ejercicio anterior.
Este resultado, ligeramente inferior a las previsiones de los analistas, se explica, en gran parte, por el incremento de los ingresos, que crecieron el 8% frente al 20% de los costes, lo que determinó un aumento del 20,6% del margen de explotación -el que mejor refleja la evolución del negocio puramente bancario- y alcanzó los 13.147 millones de euros.
El margen de intermediación de la entidad cántabra repuntó un 13,6% hasta septiembre y se situó en 12.925 millones de euros, mientras que el margen ordinario avanzó un 13% y se colocó en 22.534 millones de euros.
Crecen los depósitos
Los recursos gestionados de clientes sumaron 781.803 millones de euros, lo que supone un descenso del 3,1%, de los que 643.855 millones (+4,2%) eran recursos en balance. En este marco, los depósitos de clientes crecieron un 6,9%, hasta 372.294 millones de euros.
Los créditos a la clientela crecieron un 3,5% y totalizaron 570.703 millones de euros, de los que 124.274 millones de euros correspondieron a créditos con garantía real (+2,9%).
La tasa de morosidad se situó a cierre de septiembre en el 1,63% frente al 0,89% de un año antes, lo que se tradujo en mayores necesidades de provisiones para insolvencias, que crecen un 67%, hasta 3.992 millones de euros.