En él, todos los que participan tienen alguna discapacidad visual. Algunos aún recuerdan cómo son los colores; otros, los imaginan, pero todos son capaces de plasmar su particular paisaje.
Con ello la organización para los ciegos portuguesa, ACAPO, quiere demostrar que mo hace falta tener ojos para pintar un bonito cuadro, que incluso puede ser más emotivo y personal que un Van Gogh.
En este concurso han participado personas con un estado de ceguera muy variado, desde ciegos de nacimiento hasta personas que han perdido la visión por culpa de un accidente laboral.
Este es el caso de Justino, un hombre que hace seis años perdió la visión mientras trabajaba. "Los dedos son como mis ojos", ha detallado Justino a la corresponsal de TVE en Lisboa, Marisa Rodríguez Palop.
No es la única actividad que ha desarrollado esta asociación con motivo de este día. ACAPO ha llevado a políticos, periodistas y empresarios para cenar 'a ciegas'.
La organización quiso llevar a cabo esta original iniciativa para concienciar a los invitados de la difícil rutina que superan los ciegos cada día. Según los datos de ACAPO en Portugal hay más de 160.000 discapacitados visuales que deben superar barreras arquitectónicas y laborales.