Un aventurero suizo ha logrado una hazaña sin precedentes al cruzar el Canal de la Mancha provisto de unas alas propulsadas a reacción. Yves Rossy, un ex piloto, sató desde un avión que volaba a 2.500 metros de altura sobre Calais (Francia). Después de un vuelo de poco más de diez minutos, aterrizó sano y salvo cerca de Dover (Inglaterra).