Siete de los ocho musulmanes británicos acusados de haber planeado un ataque para hacer explotar aviones transatlánticos deberán afrontar un nuevo juicio, según ha anunciado la Fiscalía de Reino Unido.
La decisión, hecha pública por el director de procesamientos públicos de la Fiscalía, Ken Macdonald, se produce después de que el jurado en el primer proceso concluyese que no había pruebas de estas acusaciones, aunque sí condenó a tres de ellos por conspiración para cometer asesinatos.
La desarticulación de la trama en agosto del 2006 provocó el caos en los aeropuertos y la suspensión de más de mil vuelos en plena temporada de vacaciones, además de motivar la imposición en los aeropuertos de toda Europa de nuevas medidas de seguridad contra el terrorismo.