Consciente de esta problemática, el director de la Fundación Científica de Caja Rural en Soria, Juan Manuel Ruiz Liso, ha presentado la iniciativa 'Soria cardioprotegida', que pretende reducir la elevada mortandad por paradas cardiacas mediante la instalación de siete desfibriladores externos en distintos cajeros automáticos de Caja Rural. Para garantizar el éxito de la idea, todo aquel ciudadano que lo desee podrá realizar un curso formativo para el correcto manejo del aparato.
La previsión es que se podrá formar a medio millar de personas desde el inicio del proyecto, cifra que, sumada a los 1.500 sanitarios que trabajan en Soria, permitirá que unas 2.000 personas estén capacitadas en 2009 para utilizar los desfibriladores.
Ruiz Liso ha asegurado que "se siente confiado respecto a su efectividad, ya que la ubicación de estos equipos supone reducir el tiempo de intervención en caso de una parada cardiaca". En este sentido, ha recordado que la posibilidad de sobrevivir en caso de parada disminuye entre un seite y un diez por ciento con cada minuto que pasa.
El promotor del proyecto ha declarado que los desfibriladores estarán disponibles las 24 horas de los 365 días del año. Los cajeros en los que se instalarán no exigirán ningún tipo de tarjeta para acceder a ellos y los equipos estarán, además, conectados al teléfono 112, de modo que el servicio de emergencias sea inmediatamente alertado.