Un hombre y una mujer de nacionalidad británica pero de origen español y residentes en Madrid han aparecido muertos en una casa de Urrugne, en el País Vasco francés, según han informado fuentes de la investigación.
Los investigadores han revelado que podría tratarse de un homicidio seguido de un suicidio. En la casa, propiedad de Jon Ortuzar, ha aparecido una carta redactada en español que parece haber redactado él mismo.
Ortuzar, de 76 años, pudo haber estrangulado a su compañera, de 60 años, antes de tirarse a la piscina con dos bolsas deportivas llenas de diversos objetos, según los investigadores.
Los cadáveres han sido hallados a las 10.00 por la empleada doméstica. El rostro de la mujer presentaba señales de golpes, y junto al cadáver se ha encontrado un martillo y un tensor que pudo haber sido empleado matar a la víctima.