Plisetskaya, nacida en Moscú en el año 1925, ha bailado una pieza compuesta por Maurice Béjart especialmente para ella a partir del 'Ave María', rebautizada como 'Ave Maya', bajo el acompañamiento musical de Bach, 'Ave María', y Charles Gounod.
Considerada toda una leyenda, empezó en el mundo de la música con sólo tres años, en 1934 ingresó en la Escuela de Danza de Moscú y a los 18 se graduó en la Escuela de Coreógrafos del Gran Teatro Bolshoi, del que pasó a formar parte meses más tarde y donde llegó a ser la primera bailarina.
El programa se ha complementado con una selección de piezas de los ballets más importantes del repertorio clásico, y con una proyección de las mejores escenas de danza de la trayectoria de la rusa.
El espectáculo-homenaje a Maya Plisetskaya, dirigido por Ricardo Cue, ha contado también con la presencia de dos artistas invitados por expresa voluntad de la diva: la bailaora y una de las grandes de la danza española Lola Greco, y el bailaor sevillano Francisco Velasco.
Maya Plisetskaya, que en la presentación de la gala ha atribuido su larga carrera profesional a dos aspectos, "mucho trabajo y una continua lucha", ha mantenido que "hay que bailar la música, no seguirla" y que lo más importante "es el estilo con el que se baila".
Plisetskaya se ha mostrado enamorada del flamenco, del que ha dicho que era "el mejor baile popular y clásico del mundo, y te deja una impresión en el corazón", ha asegurado que "el baile debe conmover el corazón y los sentimientos, tiene que dejar una emoción en el alma".