Un grupo de 12 jóvenes palestinos e israelíes han formado un grupo de rap que pretende superar las fronteras entre estos dos pueblos hablando de los temas que les son comunes: el paro y la marginación que provoca la violencia.
Todos se conocieron en una protesta contra la demolición de unas casas de palestinos y tienen como objetivo demostrar que hebreos y musulmanes pueden hacer otras cosas juntos además de luchar.