Bienvenidos al espectáculo. Este domingo llega el primer clásico de la temporada 2026-2027 entre el FC Barcelona y el Real Madrid, en ese orden al disputarse en el Camp Nou de la Ciudad Condal. También el orden es el que determina la posición en LaLiga, donde los azulgrana son líderes a seis puntos de los blancos, terceros.
El Barça ha hecho pleno de puntos en el torneo liguero en nueve jornadas, mientras que el Madrid ha encajado dos derrotas. Una tercera dejaría la remontada casi imposible para los merengues, incluso hay quien habla de liga sentenciada, porque nadie parece ser capaz de parar a los culés.
Pero las sensaciones han cambiado después de las recientes goleadas de los madrileños, sazonadas con la primera derrota de la temporada de los catalanes, aunque haya tenido que llegar en Champions League contra el PSG (4-2). Este paso por Europa, donde el Madrid sí ha hecho pleno en tres jornadas, ha dejado en Concha Espina la sensación de que su eterno rival no es tan intocable como parecía estos dos primeros meses de competición.
Habrá quien, a la vista de estos argumentos, se quede sin verlo y se busque un plan que considere mejor. ¿Quieres más alicientes? Ve preparando las palomitas, porque vamos a desgranar unos cuantos más para ayudarte a decidir.
El regreso de Mourinho al Camp Nou
Podríamos dejar esa frase sin más, pero vamos a explicarlo para la gente que se ha incorporado tarde. A la eterna rivalidad Barça-Madrid hay que unir al actual técnico blanco, José Mourinho. El portugués ya era odiado en el Camp Nou desde su etapa en el Chelsea, luego en el Inter de Milán con aquella semifinal de Champions de 2010, la de los aspersores... y llegó al banquillo merengue para terminar de arreglarlo.
Sumando todos sus clubes han sido 27 partidos, ocho ganados por 'Mou', nueve empates y diez victorias del Barça. Con el Madrid la cosa empezó mal, recibiendo una 'manita' a la primera visita. La cosa se equilibró en el siguiente del Bernabéu (1-1) y se tomó la revancha en la final de Copa de Mestalla (Valencia) con aquel 0-1 obra de Cristiano Ronaldo.
Esa misma temporada 2010-2011 se verían las caras en semifinales de la Champions, con victoria culé en el Bernabéu (0-2) y empate en el Camp Nou. Tanto clásico se le indigestó a más de uno y tensó mucho las relaciones, amenazando incluso a la convivencia en la selección española. En el banquillo del Barça estaba Pep Guardiola, "un chico fantástico" en palabras de Mourinho, a quien se dirigió el de Santpedor como "el puto amo" en las ruedas de prensa en tono sarcástico. Antes había dejado el de Setúbal (Portugal) su mítico: "¿Por qué?".
No se apaciguarían los ánimos en la siguiente temporada, tal vez por el hecho de que con Pep al mando no permitió que el Madrid de Mourinho le ganara casi ningún encuentro (casi, leer el siguiente párrafo). Y también, cómo no acordarse, por el dedo de Mou en el ojo de Tito Vilanova en la Supercopa. "¿Quién es 'Pito' (sic)?", dijo en rueda de prensa.
Dos empates y tres victorias culés, incluyendo aquí la vuelta de la Supercopa, el primer clásico de Liga en el Bernabéu y la ida de cuartos de la Copa del Rey en Chamartín. Pero, lo que son las cosas, llegó la segunda revancha de Mourinho ganando el clásico en el Camp Nou en la jornada 35 (1-2) y dejando prácticamente sentenciada aquella Liga 2011-2012 con CR7 una vez más como verdugo.
Guardiola se fue y dejó su sitio a Vilanova. Paradójicamente los ánimos parecieron apaciguarse. También cayó la racha del lado de Mourinho en los enfrentamientos directos, pero al mismo tiempo fue su declive como entrenador del Madrid. Empezó cayendo en la ida de la Supercopa 3-2, pero el 2-1 de la vuelta en el Bernabéu le dio el título. Luego llegarían dos empates y dos victorias madridistas en cuatro enfrentamientos contando liga y semifinales de Copa.
Mourinho se iría del Madrid después de perder la final de aquella Copa del Rey en casa frente al Atlético de Madrid. Desde entonces no se ha vuelto a enfrentar al Barça en ninguno de los clubes siguientes en los que ha militado.
Lamine Yamal vs Kylian Mbappé: el duelo por el Balón de Oro
El lunes siguiente al clásico se entrega el Balón de Oro de la revista 'France Football' en París. La votación ya está cerrada, pero a nadie se le escapa que sobre el césped están los dos máximos candidatos al galardón de esta temporada: Lamine Yamal contra Kylian Mbappé. Es inevitable pensar en los duelos entre Leo Messi y Cristiano Ronaldo.
Al menos los organizadores dejaron atrás aquella costumbre de premiar el año natural y no la temporada, que desvirtuaba en parte la concesión. No obstante, el propio Lamine Yamal concedió en una entrevista reciente a TVE que su gran inicio de la temporada presente tal vez le esté favoreciendo en la votación. Enfrente un Mbappé que en otra entrevista no dudó en postularse haciendo bandera de sus estadísticas individuales, como las del Mundial. Entrevista, por cierto, a 'France Football'.
El barcelonista tiene a su favor la Liga ganada con el Barça y el Mundial con la selección española, aunque su papel en la segunda fue menos relevante que el de otros compañeros como Rodrigo Hernández, a la sazón MVP del torneo. El madridista se ve lastrado por una temporada sin títulos, ni con su club ni con Francia, pero a cambio le avalan sus goles: Premio Pichichi de LaLiga (25) y Bota de Oro del Mundial (10).
Llevamos 12 partidos entre Liga y Champions en los que Mbappé lleva tantos goles como partidos, nueve y tres respectivamente, pero tres asistencias. En cambio, Lamine Yamal lleva un tanto menos en cada competición, ocho y dos, pero ha repartido diez asistencias en esos doce partidos, lo que implica mayor participación en los goles del equipo.
La temporada pasada el francés anotó 42 goles en todas las competiciones y dio siete asistencias, mejores números que los del barcelonista con 24 goles y 18 asistencias. Si sumamos esos guarismos a los del inicio de la temporada actual tenemos a Lamine Yamal con 34 goles y 28 asistencias, frente a los 54 goles y 10 asistencias de Kylian Mbappé.
El francés ha recibido recientemente el premio Onze de Oro de la revista 'Onze Mondial'. El español se reivindicó en nuestra entrevista como el que más divertía a la gente. El duelo está servido.
Rodri Hernández contra su 'no equipo'
De todos los culebrones del pasado mercado veraniego de fichajes, tal vez el que más morbo despertó, no tanto por su coste sino por ver a los eternos rivales enfrentarse en los despachos antes que en el césped, fue el del español Rodrigo Hernández. Una vez terminado el Mundial felizmente ganado por españa, el considerado mejor mediocentro del mundo se le puso a tiro al Madrid.
El club blanco llegó a un acuerdo con el jugador entonces del Manchester City, por lo que faltaba el acuerdo entre clubes. Sin embargo, las negociaciones se atascaron y se metió por medio el Barça. El jugador madrileño dio su visto bueno a que el City negociara con los culés. En cuestión de días y unos 70 millones de euros mediante, el 18 de agosto se hacía oficial el acuerdo por cuatro temporadas: Rodri era del Barça hasta junio de 2030.
En liga ha jugado ocho partidos de los nueve y seis de ellos como titular. Rodri es uno de los líderes en distribución con 613 pases completados, un 95% de efectividad, que se eleva al 98% en los tres partidos disputados en Champions, con 222 pases completados.
A sus 30 años, el jugador madrileño quiere ser en el Barça el 'metrónomo' que ya es en la selección española y el Real Madrid será este domingo su segunda prueba de fuego. La del PSG no salió todo lo bien que él deseaba.