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La goleada 3-0 al City de Guardiola: el primer gran éxito de Arbeloa como entrenador del Real Madrid

Felipe Fernández
2 min.

Amén de Federico Valverde, un nombre sobresale por encima del resto en la victoria del Real Madrid sobre el Manchester City: Álvaro Arbeloa.

Para el entrenador salmantino se trataba de un duelo mayúsculo, no solo porque era el partido de ida de los octavos de final… Enfrente tenía a Josep Guardiola y a todo lo que significa el catalán para el madridismo.

El 3-0 final —pudieron ser 4 de no fallar Vinicius un penalti— es un espaldarazo como nunca antes había recibido el técnico, que llegó para sustituir a Xabi Alonso en enero.

Su triunfo ha sido indiscutible. Desde lo emocional a lo táctico. Advirtió en la rueda de prensa de la víspera que Guardiola siempre sorprende con “un nuevo truco”, pero el as bajo la manga lo sacó Arbeloa con los cinco centrocampistas y con el éxito de jugadas ensayadas como la que propició el primer gol, a cargo de Valverde tras el envío lejano de Courtois.

Además del gran partido, cimentado en el compromiso de todos los jugadores —ese que condenó a Alonso—, a Arbeloa hay que aplaudirle su apuesta por canteranos como Thiago Pitarch y Manuel Ángel.

El primero de los dos centrocampistas se vació y se llevó varias ovaciones de los aficionados en su estreno como titular en Champions. Nadie cuestionó que Arbeloa dejara en el banquillo a Camavinga.

Un Madrid carente de grandes estrellas

Todo puede pasar en el fútbol y la clasificación para los cuartos no está certificada hasta el partido de Manchester, pero esta alegría a Arbeloa ya nadie se la puede quitar.

Tiene actualmente al equipo muy mermado por las bajas de estrellas internacionales como Militao, Mbappe, Bellingham o Rodrygo. Hasta siete lesionados figuraran en la lista de bajas —a la que hay que añadir a Ferland Mendy tras el duelo—.

Las ausencias las están cubriendo con nota los mencionados Valverde, Pitarch, Courtois y jugadores que siguen dando un paso al frente como Aurélien Tchouaméni, Brahim Díaz o Ferland Mendy.

Un mix de todo eso liquidó al City de Guardiola, que llegaba al Bernabéu en buen momento gracias a los fichajes a golpe de talonario en el mercado invernal.

Ha sido el refuerzo con el que todos los entrenadores que aspiran a triunfar en la casa blanca soñarían. Un espaldarazo a una etapa en la que hasta ahora no caben los grises. Con Arbeloa todo son triunfos o derrotas. Ni un solo empate en los 14 encuentros que ya ha dirigido.