Javier Arizmendi ya está en casa. El jugador del Getafe ha estado ingresado durante toda la noche en el Hospital Gregorio Marañón por una migraña que le produjo mareos y vómitos, según informa el club azulón y sus servicios médicos. Esta misma mañana ha abandonado el centro con sus representantes García Quilón y Caminero.
El delantero se sintió mal en el descanso del partido de Copa del Rey frente al Portugalete y fue sustituido. Le trasladaron en un primer momento al hospital más cercano, el Universitario de Getafe, donde las pruebas no fueron muy claras. Por ese motivo dedicieron trasladarle al Marañón. Sufría una fuerte cefalea y se le realizaron unos nuevos escáner en el cerebro que ya dieron resultados normalizados.
Con este diagnóstico de migrañas se ha descartado cualquier tipo de trombosis cerebral transitoria. El jugador ha permanecido en observación durante toda la noche en el Hospital y a primera hora de la mañana se le ha dado de alta. Según confirman desde el club, no se le ha recetado ningún tratamiento médico.
A partir de ahora, será el propio cuerpo médico del Getafe quien seguirá un control exhaustivo del jugador. Así, no será desde el hospital sino desde los servicios médicos del equipo quienes verán la evolución de Arizmendi.