Sergio Ramos acaba de iniciar los entrenamientos con el Real Madrid en California. El defensa, campeón del mundo, está aún asimilando la victoria en Sudáfrica y cree que todavía "no somos conscientes de lo que hemos conseguido".
Está inmensamente feliz, pero tuvo tiempo de consolar a los holandeses. "Es una pena llegar a la final y no ganarla, teníamos amigos en Holanda", ha señalado. El sevillano bajó al vestuario tulipán tras la final para "dar ánimos".
Sobre su reincorporación al trabajo, define a Mourinho como un entrenador "con mucha personalidad y carácter, al que le gusta exprimir a los jugadores al máximo". Lamenta la baja de Kaká, pero ha asegurado que cuando se recupere volverá a lo grande.
Ramos será este año el segundo capitán del Real Madrid tras Casillas, debido a las despedidas de Guti y posteriormente, de Raúl, a los que ha agradecido el cariño con el que siempre le han tratado.