Llegamos a Francia en una etapa sin muchas dificultades salvo el peligro escondido de siempre de los peligrosos abanicos. El viento de costado puede provocar algún corte que haga pasar apuros en el pelotón.
Llegamos a Francia en una etapa sin muchas dificultades salvo el peligro escondido de siempre de los peligrosos abanicos. El viento de costado puede provocar algún corte que haga pasar apuros en el pelotón.