La derrota, además, lleva consigo la llegada de nuevas dudas a las filas azulgranas, que volvieron a sumar un revés ante unos de sus principales rivales, como le sucediera en la Liga Asobal ante el BM Ciudad Real.
El Kiel, pese a perder a dos de sus principales figuras (Karabatic y Kavticnic), sigue contando con una, el portero francés Thierry Omeyer. El recientemente elegido mejor jugador del mundo estuvo infranqueable en los momentos decisivos y salió ganador de un bonito duelo con David Barrufet y Daniel Saric.
El Barça sólo pudo imponer su juego en el inicio del primer tiempo, pero el conjunto alemán logró un parcial de 0-4 para ponerse por delante con cierta claridad (9-12). Los de Xavi Pascual apretaron y lograron volver a equilibrar el marcador, aunque un nuevo arreón visitante le permitió marcharse arriba a los vestuarios (14-17).
El Palau Blaugrana recuperó su 'magia' de antaño en la segunda mitad, justo cuando su equipo empezó a funcionar y volvió a coger la iniciativa (24-23). Fue un espejismo, los de Alfred Gislasson subieron un punto más, no se vinieron abajo y provocaron los errores culés.
Así, un parcial de 0-5 puso al actual subcampeón continental en franca ventaja en la recta decisiva (24-28). Omeyer se encargó de amarrar la victoria de los suyos donde destacaron Sprenger (6) y Jicha (7), mientras que el Barcelona contó con Víctor Tomás (6) y Oneto (5), aunque echó de menos a Rutenka (3).
El Valladolid no se venga del Chehovskie
El Pevafersa Valladolid no pudo tomarse la revancha ante el Chekhovskie ruso y se tuvo que conformar con sumar un empate a 34 goles en el Polideportivo Pisuerga.
El conjunto visitante ganó la Recopa de 2005-2006 al equipo de Juan Carlos Pastors, pero este año se demostró que hubo irregularidades con los colegiados que dirigieron el partido de vuelta. La EHF no devolvió el trofeo a Valladolid, y esta tarde tampoco hubo 'venganza' deportiva.
Y es que los visitantes supieron aguantar bien a su rival, al que crearon muchos problemas. Los rusos, que mantienen la casi totalidad de la plantilla de aquel enfrentamiento con el Pevafersa, se marcharon a los vestuarios por delante 17-19, en un partido donde los ataques se imponían a las defensas.
En la reanudación, los de Juan Carlos Pastor consiguieron ponerse por delante en el tramo final y acertaron a despegarse de un Chekhovskie hasta los instantes decisivos (34-31). Ahí, se bloqueó su juego y se quedó sin anotar en dos minutos cediendo un punto.